
Hola de nuevo a los lectores habituales y bienvenida a quienes os incorporáis por primera vez. Este post está elaborado por el equipo del Departamento de Psicología Clínica de CIPSA, dentro del ciclo “Encuentros con”, un espacio pensado para acercar el conocimiento científico a la vida cotidiana.
En esta ocasión, compartimos las principales ideas del encuentro titulado “Menopausia y calidad de vida. Una revolución a los 50”, en el que contamos con la participación de la Dra. Ana Rosa Jurado López, referente en sexología y salud femenina, en un ambiente cercano y enriquecedor.
Menopausia: el cambio como revolución
La menopausia suele vivirse desde una narrativa de pérdida. Sin embargo, la Dra. Jurado propone un cambio de mirada: entender esta etapa como una auténtica “revolución” biológica. No se trata del final de la vitalidad, sino de una transición que implica reajustes profundos en el organismo y que requiere atención, comprensión y estrategias adaptadas a cada mujer.
El origen de los cambios: el sistema endocrino
Lejos de ser un proceso aislado, la menopausia responde a una compleja interacción hormonal. El eje entre la hipófisis y los ovarios se transforma progresivamente. Al disminuir la función ovárica, el organismo intenta compensar este descenso, implicando también a las glándulas suprarrenales. Este reajuste genera un efecto en cadena que afecta a múltiples sistemas del cuerpo.
Síntomas: cuando el cuerpo habla
Los síntomas de la menopausia no son únicos ni homogéneos; se manifiestan en distintos órganos y sistemas. Desde cambios físicos como la redistribución de la grasa corporal o el aumento del riesgo óseo, hasta alteraciones emocionales relacionadas con neurotransmisores como la serotonina. Irritabilidad, ansiedad o sensación de “niebla mental” forman parte de esta experiencia compleja.
Peso, metabolismo y equilibrio interno
Otro de los cambios frecuentes es el aumento de peso, especialmente en la zona abdominal. Este fenómeno no responde únicamente a hábitos, sino a un mecanismo de compensación del organismo. El tejido adiposo actúa como una fuente alternativa de producción de estrógenos, mientras que el metabolismo se ralentiza y se ve implicada la regulación de la insulina y el páncreas.
Sexualidad y bienestar: más allá de lo físico
El descenso de estrógenos impacta directamente en la salud sexual. La sequedad vaginal y la atrofia vulvovaginal no solo afectan al confort, sino también al deseo y al circuito de recompensa asociado a la intimidad. Cuando aparece dolor o incomodidad, la respuesta emocional y conductual también se ve afectada, pudiendo disminuir el interés sexual.
Sueño: un pilar especialmente vulnerable
Uno de los aspectos más afectados es el descanso. El insomnio de fragmentación aparece con frecuencia, generando una sensación constante de fatiga. Además, la falta de sueño no actúa de forma aislada, sino que intensifica otros síntomas, creando un círculo difícil de romper.
Sofocos y regulación hormonal
Los conocidos sofocos son uno de los síntomas más visibles. Están directamente relacionados con la disminución de los estrógenos y la alteración de los mecanismos de regulación térmica del cuerpo. Aunque comunes, pueden llegar a ser altamente incapacitantes en el día a día.
Cambios en la conducta y contexto social
A nivel psicológico, los cambios hormonales también influyen en la regulación emocional. Estructuras como la amígdala, implicadas en la gestión de las emociones, pueden volverse más reactivas. A esto se suma el contexto social, donde aún persisten estigmas asociados a esta etapa, lo que puede impactar en la vivencia personal de la menopausia.
Medidas recomendadas para afrontar esta etapa
Durante el encuentro se destacó la importancia de un abordaje integral:
Alimentación: priorizar una dieta equilibrada, con especial atención al aporte de proteínas.
Ejercicio físico: incorporar entrenamiento, especialmente importante incluir rutinas de fuerza (pesas) para proteger la masa muscular y ósea.
Autocuidado: atender al descanso, la gestión emocional y el bienestar general.
Terapia hormonal: en los casos indicados, la terapia hormonal de la menopausia puede mejorar significativamente la calidad de vida. Herramientas como el test “Mi menopausia” o las tablas de elegibilidad permiten valorar cada caso de forma individualizada.
Un nuevo enfoque: servicio integral de menopausia
Como cierre del encuentro, se presentó el nuevo servicio integral de menopausia en el gabinete de CIPSA. Este enfoque multidisciplinar busca acompañar a las mujeres desde una perspectiva global, atendiendo tanto a los aspectos físicos como emocionales, y ofreciendo estrategias personalizadas para cada etapa.
El encuentro finalizó con un espacio de preguntas donde se abordaron inquietudes reales de las asistentes, generando un diálogo enriquecedor y cercano.
Sin duda, una sesión que invita a replantear la menopausia desde el conocimiento, el autocuidado y el acompañamiento profesional. Nos despedimos recordando que comprender el propio cuerpo es el primer paso para vivir cada etapa con mayor bienestar.
Puedes ver el vídeo completo del Encuentro con Ana Rosa Jurado en https://www.youtube.com/@CIPSAONLINE


