Estando en la sala de espera de mi ambulatorio para consulta médica, observé como una mamá joven daba su móvil a un niño de menos de 2 años: estaba en sillita. Su gesto era de rutina, como algo habitual, como si le estuviese dando el chupete, para que el bebo pasara el rato y no se pusiera nervioso por la espera. No cruzó palabra con su hijito. Esto me chocó bastante y me hizo reflexionar: ¡¿El móvil se ha convertido en un juguete…?! ¿Están aprendiendo a manejarlo antes que a hablar…? Mi conclusión fue que… ¡estamos perdiendo el juicio con el mal uso de las nuevas tecnologías…!

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) el 46% de los niños entre los 11 y 14 años tienen teléfono móvil. Pero, pocos padres saben que existe un alto riesgo en convertir a sus hijos e hijas en adictos a este aparato.

Es más, cada vez se compra antes el móvil a un menor de edad. En muchos casos, es el regalo estrella, a los 9 años, cuando hacen La Primera Comunión.

Se calcula que el 53% de los usuarios de móviles, de cualquier edad, tienen nomofobia o adicción al móvil. Cada persona lo consulta una media de 34 veces al día. El enganche es patente cuando se siente un miedo absurdo a perderlo o a salir de casa sin él: se convierte en una obsesión.

Ya hay estudiantes en nuestro país que se niegan a ir al colegio, instituto o universidad si no llevan encima su smartpfone. Los síntomas adictivos son claros: altos niveles de ansiedad, malestar general, agresividad e irritabilidad con enfados frecuentes e injustificados, por citar los más generales. Entre las características disfuncionales de personalidad cabe destacar: baja autoestima, déficit en habilidades comunicativas sociales y dificultades en resolver con normalidad los conflictos personales.

Cuando, en consulta o en charlas formativas, los padres o familiares del menor me preguntan a qué edad se le puede regalar uno de estos teléfonos inteligentes para uso personal, es decir, sin control por parte del adulto, lo primero que les pregunto es para qué, cuál es el objetivo... Y lo segundo, les sugiero que los menores de edad retrasen el tener libre disponibilidad, al menos, hasta los 16 años: actualmente, gran parte del fracaso escolar de los alumnos es por el uso indebido del móvil.

 

Mª Jesús Franco Domínguez
Psicopedagoga y Logopeda
Área de Psicología Educativa y Logopedia
| Centro Interdisciplinar de Psicología y Salud |

 Imágen: Created by Freepik

 

 

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